15 Abr
2014

Pebre y un cariño porteño que hace falta

Lo de Valparaíso nos movió el piso a todos los que tenemos alguna vinculación con el puerto. Cuesta asumir la tragedia. Cuesta hasta condolerse con los miles que perdieron todo, porque a la distancia es casi inimaginable la magnitud de esa catástrofe. Un shock que a los miembros del grupo Pebre (al que pertenezco) les tocó y fuerte. La idea era celebrar el Día de la Cocina Chilena, mostrando lo que se podía hacer en pos de la culinaria local, en un tranquilo acto en el Mercado Central de Santiago. El fuego sin control dijo otra cosa, sobre todo a los miembros de este colectivo -los cocineros- que suelen usar su calor en aras del gozo más altruista. Pues bueno, de alguna manera quisieron reivindicar las bondades del fogón, para confortar con solidaridad y afecto a quienes no podrán tener en mucho tiempo una comida casera, bien preparada, entrañable como las que sólo se hicieron en alguno de los hogares perdidos. Así se fue armando una cadena que comenzó -ojo, sólo comenzó- el lunes 14, cuando una avanzada se movió hasta los cerros quemados y les llevó una porción de sabor y de cariño. Acá un registro de una de tantas jornadas que están por venir.

31 Mar
2014

Un sorbo de viña Viu Manent

En el verano pasamos con LA CAV a esta viña de Colchagua. Sus atractivos enológicos, turísticos y culinarios saltan a la vista en este video -claro, aparte de este video-. Un trabajo que como bonus track es el primero que tiene música original UnoCome.

31 Mar
2014

La Luna, en Punta Arenas: con gusto a poquito

Es un restaurante de turismo por donde se le mire. Su espacio, su calidez en madera clara y lo ágil de un servicio compuesto por jóvenes bien efectivos en atender. Sumado a un memorabilia envidiable de la escena musical y cultural ochentera alternativa –llámese Canto Nuevo-. Eso por un momento hizo pensar en lo efervescente de los años magallánicos en dictadura. Pero no, sus dueños fueron a su vez los propietarios del mítico Café del Cerro de Bellavista y por ahí todo calza en términos de espectáculo y resistencia. De todos modos ahí están, colonizando con prosperidad el sur desde hace varios años. Luce sano, amable, atractivo para el caminante, mientras que los recortes de reseñas de revistas de todo el mundo pegadas en su entrada, alabando sus virtudes, invitan –o a lo mejor, obligan- a visitarlo.

Para comenzar una lager Imperial que sabe suave y elegante, a la espera del primer plato de una carta corta y que se antoja efectiva. Unos Calamares a la romana ($ 4.950) con un batido con cereales que resulta suave y crocante, gracias a una fritura perfecta sin rastros de aceite. El marisco, blando, grato, a temperatura; un snack sin tachas con un gran peeero, que inició el punto de inflexión hacia las zonas grises de La Luna: sabor cero. Perfecto a la vista y en textura, pero fue como si se les hubiera olvidado echarle sal, y pimienta, y especias, y enjundia, y gracia. La parquedad de una ama de llaves de película victoriana.

Un olvido del sazonador, quien sabe. A lo mejor la especialidad de la casa movía más el espíritu. No por nada el Chupe de centollas valía $ 12.250 y se promovía como un referente austral del plato. Gratinado atractivo y bajo éste, un lebrillo burbujeante y cálido que invitaba a un patache marino. Sólo después de dejar un tercio del plato porque hace rato se había acabado la carne mucho antes del tiempo esperado, bajo una sazón que dejó respirar el sabor del marisco, aunque sin marcar la diferencia, por ejemplo, del Mercado Municipal o picadas afines, el recuerdo de esa frase inefable que es “las apariencias engañan” quedó rondando mucho rato. Demasiado para un local bien vestido y que más allá de esta visita, tiene su atractivo.

La Luna
O’Higgins 1017, Punta Arenas.
Tel. (61) 222 8555

NOTA. Un alcance respecto a la Centolla en Punta Arenas. No es tan barata como pudiera ser allá donde se origina el crustáceo. O sea, sí, hay a buenos precios, pero para eso hay que a) pedirla sin boleta y con cara de turista en el Mercado Municipal, b) hacer un ejercicio de cordialidad y generar lazos de amistad con alguien habituado a conseguirla (algo bastante fácil tomando en cuenta la cordialidad magallánica) o c) irse a una factoría de centollas y sacar algo por ahí.

25 Mar
2014

Una tortilla porteña

 

La tortilla que venden justo al lado de Cecinas Setmacher, en Valparaíso. $ 200 cada una. Totalmente porteña, totalmente gourmet.

25 Mar
2014

Una miradita a Doña Paula, el restaurante de viña Santa Rita

Posee una sobria elegancia expresada en paredes blancas y cierta parquedad. Es que esa iconografía religiosa y de antiguos señores locales que cuelga en sus paredes, sus muros gruesos y la penumbra constante, le otorgan ese severo aire de una exhibición colonial. Pero dentro de ese ambiente, digamos, monacal (y que quizá haga que nos alegre vivir en los tiempos actuales), resulta una gran gracia mostrar otra época en plenitud, sobre todo si se complementa con una cocina orgullosamente ubicada al extremo de la retaguardia gourmet chilena.

Dirección: Camino Padre Hurtado 0695, Alto Jahuel, Buin.

Teléfono: 2362 2590.

 

24 Mar
2014

Brewdog Punk IPA. Una cerveza para día lunes

Son consagrados internacionales dentro del ambiente cervecero alternativo. Tienen hasta un programa de TV donde recorren todo Estados Unidos promoviendo el evangelio de la verdadera cerveza ante las todopoderosas lager gringas. En suma, estrellas cheleras, que tienen en su Punk IPA el estandarte de su ideario. Todo porque su amargor es tan potente como aromático, en plan hierbas y frutas blancas. Eso refresca y mucho, pero entregando un carácter y una complejidad que llena la boca de manera intensa, lo que hace comprensible su reguero de fans por todo el mundo. Tiene una virtud dual: poder beberse sola o hacerse de mariscos o pescados fríos. Un escabeche, quizá. Pero para día lunes después de la pega mirando la tele, es un tremendo lujo. $ 2.990 en www.brewdogchile.cl

17 Mar
2014

Camarones en Bocanariz

Hay bastante más que muchísimo buen vino chileno en Bocanariz. Dicen que no son necesariamente bar (sí que lo son) pero lo que abunda no daña, así que su faceta de restaurante tiene cosas que decir. Ahí están los  Camarones apanados. Crocantes, jugosos y sabrosos. $ 6.900. Lastarria 276, Santiago Centro. Tel. 2638 9893.

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