28 Oct
2014

Visual: Las tentaciones del Portal Fernández Concha

Aclarando un mito, conversando con un dependiente en la puerta de El Portal (Ex Bahamondes) frente a la Plaza de Armas de Santiago: “los platos que están en la vitrina los preparamos todos los días y todos los días hay que retirarlos por la noche. Intentamos poner maquetas de plástico pero la gente no entraba, quería ver el plato tal cual”, cuenta mientras no deja de mirar a ese posible cliente que, como parte de su trabajo, debe enganchar para que entre al comedor. En eso ayuda bastante la vitrina con los platos, aunque parezcan un poco mustios con el correr de las horas. Las pizzas son tales, los sandwiches también. Incluso las cazuelas tienen un perfil tentador. La la vista se repite con pollos asados, gordas, completos, especiales, escalopas a lo pobre (aunque ya les dicen milanesas) y otros tantos platos que figuran como principales en varios locales del Portal Fernández Concha, que desde hace más de un siglo se esmera en tentar con su comida. Primero fue un espacio receptor de las modas venidas desde afuera -como la de los hot dogs a contar de los años 1920- para luego adoptar ese perfil entre popular y clasemediero frente a la transversal Plaza de Armas. En el kilómetro cero de Chile reside parte de lo que se come en nuestro país.

17 Oct
2014

18º Concurso del Vino de Ránquil: la resistencia de Itata

Fue en Ránquil, en el corazón del valle de Itata y en 1536, que Diego de Almagro, el primer comandante español que llegara a lo que entonces era tierra ciento por ciento Mapuche, fue detenido en seco por las huestes originarias, en su afán de extender los límites de la corona y su ambición por oro y riquezas. Allí y luego de la batalla de Reinohuelén fue que decidió dar media vuelta y retornar al Perú, decepcionado, derrotado. Aquel fue un acto de resistencia que tiene cierta consonancia con el concurso de vinos y muestras tradicionales de esa zona, que se apresta a su 18 edición. Es que hasta ahora, que decidieron por primera vez venir a Santiago a mostrar orgullosos sus productos, a modo de “preventa” de su actividad, en restaurant Casa Lastarria, habían realizado este evento con una repercusión provincial y regional. Lejos del establishment del vino capitalino y sus bendiciones oficiales. Resistir es existir, dicen; y ellos, que han persistido en cultivar sus vinos desde hace más o menos 450 años en la zona, pese a la desventuras de los malos precios de la fruta y la expansión forestal, tienen poco a poco, algo más de visibilidad.

Hoy en el valle de Itata cepas como país, cinsault, cabernet sauvignon y otras tantas, plantadas en tierras de secano y hechas vino bajo cánones tradicionales, capta y capta la atención de especialistas, prensa y muchos curiosos del vino. Por eso tomaron la opción de hacer una invitación en grande para los días 14, 15 y 16 de noviembre, para asistir a este poblado ubicado a unos 50 kilómetros al poniente de Chillán y a unos 80 al este de Concepción. A orillas del Río Itata y bajo el Puente Ñipas, una serie de pequeños productores como Piedras del Encanto, Santa Sofía, Valle Oculto, Magenta, Entre Valle, Vinos Ñipanto, Mirador del Alto, Puertas del Itata y Viña de Neira, darán a conocer parte de sus vinos elaborados por lo general en pequeñas cantidades, de esos que suelen proveer con sus uvas y vinos a granel, a otras bodegas más grandes, pero que en esta oportunidad lucen con brillo propio.

Variedades como el cinsault, país, cabernet sauvignon, carmenère, malbec, merlot y moscatel de Alejandría, obtenidas de parras antiguas (y otras no tanto) aparecen entre las más utilizadas para dar origen a vinos que rara vez se vinifican en cubas de acero oxidable o se crían en barricas de madera.

Los vinos, en tanto, competirán por las categorías Moscatel de Alejandría, Cinsault, País, Mezclas País, Tintos Otras Cepas, Cosechas Tardías y Espumantes. Y es su elaboración a la vieja usanza junto con su historia, los que justifican este viaje al Itata Profundo.

Más información en turismoranquil@gmail.com

15 Oct
2014

“Me Gusta el Vino” pero arriba nomás

Pulsa en la imagen para ir al primer video promocional de la campaña

Vinos de Chile lanzó bajo este nombre una campaña para promover el menguado consumo del vino en nuestro país. Eligió, seguramente, de acuerdo a sus posibilidades y apostó por una campaña viral que parece tener buen futuro, pero poniendo el foco en el mismo sitio: el segmento socioeconómico de mayores recursos. Más de lo mismo, cuando se hace necesario sacarlo del Barrio Alto y proponerle ir por más a quienes realmente sostienen el peso de esa industria.

Jóvenes, exitosos, ejecutivos, audaces, cocineros, surfistas, pintoras, creativos de radio online y… bebedores de vino. La campaña “Me Gusta el Vino”, es una iniciativa de Vinos de Chile, asociación que reúne a los principales productores vitivinícolas locales, que pretende estimular el crecimiento del mercado nacional y revertir la constante baja del consumo per cápita criollo que ronda los 13 litros al año. Una cifra que hace rato preocupa al rubro porque no se condice que la de otros países productores, por ejemplo, el de Argentina que ronda los 23,5 litros. La idea es asociar la bebida a lo saludable de su consumo cuando se bebe con moderación y por ofrecer gracias a su complejidad y diversidad el más grato placer sensorial. Eso sin contar ser uno de los pocos, poquísimos, productos que sale desde Chile al resto del mundo, completamente terminado.

Todos esos argumentos, y más, deberían interesar a una generación de consumidores más inclinada a la accesible sencillez de la cerveza o al poder alcohólico de los destilados y su fuerza de la costumbre. Gente de entre 25 y los 40 años, con un especial énfasis en la mujer. “Una nueva forma de darle al vino el lugar que merece en el mercado nacional”, dice el comunicado de prensa despachado durante esta semana. De ahí la elección de los personajes para la serie de videos virales que pretenden posicionar: una surfista y fotógrafa, una pintora y galerista, un cocinero emergente, el director creativo de una radio online, personajes emergentes, algunos a punto de dar el gran salto –se espera- para ser verdaderos referentes en sus respectivas actividades. Atractivos por lo cool sin tener la distancia del consagrado.

¿Llegan a quienes desean llegar? Sí, pero sólo en parte. “Acercar a los jóvenes y mujeres a que se encanten con la variedad y versatilidad de vinos que ofrece Chile”, agrega comunicado, pero ¿Qué hombres, qué mujeres? Se trata, viendo perfil de los personajes elegidos, del clásico segmento de elite que a lo sumo bebe uno o dos de los 13 litros por cabeza que consumimos los chilenos y que quizá no sea el prioritario a la hora de buscar que la gente de a pie conozca, tome y aprecie nuestro vino hasta quererlo como emblema. Es en los estratos medios y populares donde se juega el verdadero partido. Y ahí no aparecen los necesarios mensajes que puedan estimular la afición por el vino ¿Por qué no hacer un esfuerzo más transversal si este año por primera vez la mitad más uno de los chilenos tiene acceso a Internet? (*) ¿Por qué llegar al C2, C3 y más allá, con recomendaciones cercanas que alienten a reemplazar la caja por la botella, la piscola por la copa? ¿Se requiere de demasiada inversión de tiempo y dinero para lograrlo? Si se busca llegar al corazón del consumo es necesario ampliar la paleta social de la mensajería. En ese sentido vale la pena destacar que marcas como Misiones de Rengo tenga un personaje pop de amplio reconocimiento como Beto Cuevas de rostro en su última campaña (lo que recuerda otro punto: ¿cuánto durará la campaña de Vinos de Chile?). O que Aupa, uno de los recientes y nacientes pipeños criollos, saliera a enfrentar de igual a igual cervezas y destilados con un llamativo envase de 330 cc.

Vinos de Chile eligió, seguramente, de acuerdo a sus posibilidades y apostó por una campaña viral que parece tener buen futuro, pero poniendo el foco en el mismo sitio: el segmento socioeconómico de mayores recursos. Más de lo mismo, cuando se hace necesario sacarlo del Barrio Alto y proponerle ir por más a quienes realmente sostienen el peso de esa industria. Sumar personas que caigan en cuenta de algo no muy evidente si no se comprueba al viajar fuera del país: que tenemos a la mano un producto de primera, que no es fácil de conseguir a este nivel de calidad y precio en el resto del mundo, incluso en países productores. Y acá puede ser pan de cada día.

Un oficinista anónimo llegando a su pequeño departamento del Centro, que se saca la tensión de su trabajo ayudado por un sorbo de tinto. Una chica llegando orgullosa a un asado en el último piso de cualquier parte, con su vino, desafiando chelas y piscolas. Un matrimonio joven en su primera casa, disfrutando de un almuerzo familiar acompañado de sus hijos pequeños y una botella en la mesa. Escenas imaginarias para una ciudad amplia, real, empática con quienes, ahora, más necesitan de una buena copa para disfrutar.

 

(*) Datos de Subtel.

22 Sep
2014

VISUAL: así fue “Hazte Pebre”, la gran fonda del Inés de Suárez

 

10 Sep
2014

Una nominación que importa

Al pinchar la foto se despliega el reportaje completo

Pudo ser mejor, pero contento porque mi nota escrita para revista LA CAV “Chiloé Culinario: las buenas costumbres de la Isla Grande” (octubre 2013), fue nominada por la Asociación Nacional de la Prensa a los Premios MAGS, que reconocen el trabajo de las revistas asociadas a su entorno en sus más diversos ámbitos. Lo mejor es que se trata de reconocimiento al contenido editorial y sobre todo por la categoría: “Mejor reportaje de fomento a la identidad chilena”.

Así, dan ganas de más.

26 Ago
2014

Estos son los 10 mejores restaurantes de Chile, según LA CAV (y quien suscribe)

Toque en la imagen y la información que aquí aparece se convertirá en una certeza

Hace unos meses terminó el trabajo de esta cuarta edición de GUÍA 100 LA CAV, que viene a ser una suerte de mapa culinario chileno escrito a cuatro manos: dos de quien suscribe, y el otro par a cargo de Rodrigo Martínez. A esta dupla se le permite a través de sus páginas ofrecer una panorámica nacional donde ponemos todos nuestros sentidos en alerta para dar con lo que, a nuestro juicio, es lo mejor disponible en las mesas criollas. Como indica la imagen promocional (que les llevará directamente a comprar el libro si lo desean) hay sandwicherías, picadas, restaurantes asociados a viñas, pizzerías y una nueva selección de un segmento emergente y sabroso: los cafés. Pero también tenemos un desafío de mayor peso como es elegir a los 10 mejores del país. Suele ser una tarea compleja, porque buenos hay muchos y en estos casos, las diferencias entre locales son milimétricas y por supuesto muy subjetivas como en toda antología. Pero aparte de eso hay espacios que se mantienen en el tiempo, porque se han acostumbrado a entregar excelencia, lo que nos facilita bastante el trabajo. En otros, los nuevos, ha primado el espíritu de crecer, de ofrecer propuestas sólidas que no podemos soslayar, como también descubrir o redescubrir espacios donde prima la calidad y el cariño por la gastronomía, estén donde estén. Acá viene nuestra lista, espero la disfruten y si tienen algún punto de disenso, bueno, acá estamos también.

Afrigonia, Puerto Natales: que un africano se instale en Puerto Natales, para fusionar sabores de su tierra con los de la Patagonia, y encima lo haga con clase y con un servicio superior, mueve al aplauso… y a pegarse el viaje.

Ambrosía: el toque personal de Carolina Bazán y la dupla en someliería de Rosario Onetto rinde sus frutos. Influencias francesas, harta enjundia y sazones vitales y pensadas para la temporada, les hacen debutar en esta selección.

Astrid y Gastón: una cocina que ya es un clásico en Santiago gracias a esa peruanidad señorial que no desdeña influencias francesas y europeas en su listado de platos. Aparte, su carta de vinos es sencillamente magnífica.

Boragó: es el gran restaurante de cocina contemporánea del país en el que se aplica toda la modernidad culinaria en función de un territorio llamado Chile. Dicho esto, comienza un viaje por los sentidos que nunca deja indiferente a quien lo come.

Bristol: un estilo más bien clásico en el que se concentra una serie de productos chilenos tratados con refinamiento y talento, aparte de harto sabor, cortesía de Axel Manríquez, que sigue haciendo carrera en ese lugar del Centro.

Dalí, Coyhaique: una pareja que ha sembrado gastronomía de calidad en una pequeña casa allá lejos, en la Patagonia. Calidez, sabores locales gourmet, trazo culinario de artista y mucho amor de por medio, hacen de este sitio un lugar entrañable.

Espíritu Santo, Valparaíso: cocina de mercado sin aspavientos pero en un ambiente donde la elegancia alcanza para muchos, en un cerro Bellavista de Valparaíso que se las arregla para ser tanto para el turista como para sus vecinos. Ojo con sus pescados de roca.

Europeo: el trabajo de Francisco Mandiola tiene hace rato camino propio y gracias a sus ingenios que cambian menú tras menú, va por el camino de su antecesor Carlos Meyer. Y a lo mejor mucho más allá.

La Mar: un peruano que se ha ganado el cariño de la elite santiaguina gracias a esa agilidad de ambiente y servicio que le da fama, tanto por la precisa, concisa, sabrosa y expersiva carta de pescados, mariscos, carnes y verduras con sello de nuestros vecinos.

Osaka: cuando vean a Ciro Watabane sonriendo en cualquier portada de diario, o ahora en la tele, créanle: es de verdad. Su alegría de vivir la traspasa a la cocina y su restaurante es un lujo lleno de chispa y sazón. La puerta al perú más agradable y gourmet.

 

25 Ago
2014

Recordación de marca en Chile: una buena, otras malas

El último estudio de recordación de marcas elaborado por la empresa GFK Adimark y mostrado en revista Capital, aporta datos muy interesantes respecto de lo que se acuerda el chileno a la hora de asociar una marca a una necesidad. Y de lo que nos convoca en este sitio dedicado a la comida, aparecen varias claves, porque de las 60 marcas consideradas como las más recordadas por la gente en este estudio, 17 de ellas corresponden a la industria alimentaria. O sea casi un 30% del total. De ahí en el desglose, la marca más importante, con un… 82% de recordación, es Nescafé. Luego Hellmann’s, Savory, Coca Cola y Cachantún poseen más de un 60% de las menciones. Y en restaurantes, sí, hay uno. McDonalds con un 55%.

Conclusión: como siempre, hay mucho por hacer para darle otro giro a esta rueda.

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