22 Sep
2014

VISUAL: así fue “Hazte Pebre”, la gran fonda del Inés de Suárez

 

10 Sep
2014

Una nominación que importa

Al pinchar la foto se despliega el reportaje completo

Pudo ser mejor, pero contento porque mi nota escrita para revista LA CAV “Chiloé Culinario: las buenas costumbres de la Isla Grande” (octubre 2013), fue nominada por la Asociación Nacional de la Prensa a los Premios MAGS, que reconocen el trabajo de las revistas asociadas a su entorno en sus más diversos ámbitos. Lo mejor es que se trata de reconocimiento al contenido editorial y sobre todo por la categoría: “Mejor reportaje de fomento a la identidad chilena”.

Así, dan ganas de más.

26 Ago
2014

Estos son los 10 mejores restaurantes de Chile, según LA CAV (y quien suscribe)

Toque en la imagen y la información que aquí aparece se convertirá en una certeza

Hace unos meses terminó el trabajo de esta cuarta edición de GUÍA 100 LA CAV, que viene a ser una suerte de mapa culinario chileno escrito a cuatro manos: dos de quien suscribe, y el otro par a cargo de Rodrigo Martínez. A esta dupla se le permite a través de sus páginas ofrecer una panorámica nacional donde ponemos todos nuestros sentidos en alerta para dar con lo que, a nuestro juicio, es lo mejor disponible en las mesas criollas. Como indica la imagen promocional (que les llevará directamente a comprar el libro si lo desean) hay sandwicherías, picadas, restaurantes asociados a viñas, pizzerías y una nueva selección de un segmento emergente y sabroso: los cafés. Pero también tenemos un desafío de mayor peso como es elegir a los 10 mejores del país. Suele ser una tarea compleja, porque buenos hay muchos y en estos casos, las diferencias entre locales son milimétricas y por supuesto muy subjetivas como en toda antología. Pero aparte de eso hay espacios que se mantienen en el tiempo, porque se han acostumbrado a entregar excelencia, lo que nos facilita bastante el trabajo. En otros, los nuevos, ha primado el espíritu de crecer, de ofrecer propuestas sólidas que no podemos soslayar, como también descubrir o redescubrir espacios donde prima la calidad y el cariño por la gastronomía, estén donde estén. Acá viene nuestra lista, espero la disfruten y si tienen algún punto de disenso, bueno, acá estamos también.

Afrigonia, Puerto Natales: que un africano se instale en Puerto Natales, para fusionar sabores de su tierra con los de la Patagonia, y encima lo haga con clase y con un servicio superior, mueve al aplauso… y a pegarse el viaje.

Ambrosía: el toque personal de Carolina Bazán y la dupla en someliería de Rosario Onetto rinde sus frutos. Influencias francesas, harta enjundia y sazones vitales y pensadas para la temporada, les hacen debutar en esta selección.

Astrid y Gastón: una cocina que ya es un clásico en Santiago gracias a esa peruanidad señorial que no desdeña influencias francesas y europeas en su listado de platos. Aparte, su carta de vinos es sencillamente magnífica.

Boragó: es el gran restaurante de cocina contemporánea del país en el que se aplica toda la modernidad culinaria en función de un territorio llamado Chile. Dicho esto, comienza un viaje por los sentidos que nunca deja indiferente a quien lo come.

Bristol: un estilo más bien clásico en el que se concentra una serie de productos chilenos tratados con refinamiento y talento, aparte de harto sabor, cortesía de Axel Manríquez, que sigue haciendo carrera en ese lugar del Centro.

Dalí, Coyhaique: una pareja que ha sembrado gastronomía de calidad en una pequeña casa allá lejos, en la Patagonia. Calidez, sabores locales gourmet, trazo culinario de artista y mucho amor de por medio, hacen de este sitio un lugar entrañable.

Espíritu Santo, Valparaíso: cocina de mercado sin aspavientos pero en un ambiente donde la elegancia alcanza para muchos, en un cerro Bellavista de Valparaíso que se las arregla para ser tanto para el turista como para sus vecinos. Ojo con sus pescados de roca.

Europeo: el trabajo de Francisco Mandiola tiene hace rato camino propio y gracias a sus ingenios que cambian menú tras menú, va por el camino de su antecesor Carlos Meyer. Y a lo mejor mucho más allá.

La Mar: un peruano que se ha ganado el cariño de la elite santiaguina gracias a esa agilidad de ambiente y servicio que le da fama, tanto por la precisa, concisa, sabrosa y expersiva carta de pescados, mariscos, carnes y verduras con sello de nuestros vecinos.

Osaka: cuando vean a Ciro Watabane sonriendo en cualquier portada de diario, o ahora en la tele, créanle: es de verdad. Su alegría de vivir la traspasa a la cocina y su restaurante es un lujo lleno de chispa y sazón. La puerta al perú más agradable y gourmet.

 

25 Ago
2014

Recordación de marca en Chile: una buena, otras malas

El último estudio de recordación de marcas elaborado por la empresa GFK Adimark y mostrado en revista Capital, aporta datos muy interesantes respecto de lo que se acuerda el chileno a la hora de asociar una marca a una necesidad. Y de lo que nos convoca en este sitio dedicado a la comida, aparecen varias claves, porque de las 60 marcas consideradas como las más recordadas por la gente en este estudio, 17 de ellas corresponden a la industria alimentaria. O sea casi un 30% del total. De ahí en el desglose, la marca más importante, con un… 82% de recordación, es Nescafé. Luego Hellmann’s, Savory, Coca Cola y Cachantún poseen más de un 60% de las menciones. Y en restaurantes, sí, hay uno. McDonalds con un 55%.

Conclusión: como siempre, hay mucho por hacer para darle otro giro a esta rueda.

22 Ago
2014

Feliz colaborando en La Juguera Magazine

Sencillo: pinche sobre la imagen y se desplegará la revista. En este número: Casa Botha en Casablanca, el mejor restaurante italiano de la región.

Desde su primer número (van ocho con éste) he colaborado con escritos para esta revista cultural porteña hecha en serio y también a pulso. El esfuerzo por sacar un producto de calidad en Valparaíso es algo digno de sacarse el sombrero, sobre todo en una ciudad que cacarea y posa bastante de “culta” y “artista”, pero donde poco se saca en limpio sobre todo a la hora de difundir sus actividades con clase profesional. Acá lo que aparece es una bonita y efectiva reseña de actualidad en artes visuales, música, literatura, aparte de intensas historias de vida de esas que suelen deslizarse por los cerros y el plan. Un todo interesante, único en su aire porteño, mantenido a pura voluntad pese a la indiferencia de esas “fuerzas vivas” de la comunidad en términos de financiamiento, que no miran -o no quieren mirar- el potencial de un producto bien hecho, por y para sus habitantes. Allí colaboro con sabores de esa Quinta Región, que sigue siendo mía a través de estas páginas.

 

 

22 Ago
2014

CRÍTICA. One, en BordeRío: el poder del precio

El cebiche era de pescado blanco. Uno desconocido. Por salud mental no quise preguntar.

La clásica tentación del precio frente a la calidad (o cantidad) maneja con habilidad este restaurante de Borderío, cuyo aporte culinario pareciera ser la puerta de entrada para conocer varios platos de la culinaria internacional, para luego pedirlos en otra parte.

One es un poco como esos discos de la Nueva Ola, del rock ochentero o de cuecas para el 18 que, de tanto en tanto, lanzan revistas y diarios: un producto archiconocido y probado puesto en un envase con algo de estilo y a precios que al menos se miran de soslayo. Para llegar al horizonte de los números azules con una idea donde el cliente elige una entrada, un fondo y un postre desde decenas de alternativas, junto al consumo ilimitado de bebida o vino de la casa ($ 14.990 en horario bajo y $ 16.990 en el alto), se requieren riendas presupuestarias bien agarradas, donde alguien experimentado como Gabriel Délano se hace notar. Para quienes recuerdan los años en que El Bosque Norte era el centro culinario de Santiago, nombres como Hereford Grill, El Club, Isla Negra o Pub Licity –todos de su propiedad en algún momento- el clic es inmediato. Algo de cada uno de esos lugares aparece como una sombra, en esta versión más bien modesta en relación a sus pergaminos, pero no por eso menos llamativa.

Aparte de la comida en cartelera, la jugada de la bebida incluida, uno de sus grandes ganchos, azuza escenas que muestran grandes familias compartiendo, de jóvenes con ganas de ir más allá del fast food, o de jubilados con más presupuesto que la media nacional, almorzando o cenando en un comedor sobrio y moderno, otro de sus atractivos. Y en la comida, platos reconocidos dentro del inasible ámbito de lo “internacional”, mezclado con guiños lo francés, italiano, estadounidense, japonés; crean una certeza clave: se trata de platos que podrán comerse mejor en varios otros lugares, pero que allí el precio es lo que manda. Se nota en el Pisco sour soso, en el Cebiche con un pescado blanco sin mucho sabor y aderezado con acidez cítrica; en un Risotto con arroz al dente y hecho al estilo del Santiago noventero, o sea, con harta crema para que cunda. Un Gyutataki con un buen resto de aderezo agridulce, aparte de unas Mollejas en salsa agridulce que se dejaban comer pero que no tenían un sello de sabor complejo, como se espera de este noble interior de vacuno. Un hito en medio de una comida sin muchos matices apareció en la Torta merengue lúcuma con sabor y dulzor intenso, delicioso empalago para una experiencia que es una suerte de educación básica de culinaria internacional y donde en esencia sus precios son el mejor persuasivo para quedarse y comer. Para eso está diseñado.

Escrivá de Balaguer 6400, local 10, Borderío.

Tel. 222 190 325

www.onerestaurant.cl

Nota: a este restaurante se asistió invitado por sus dueños.

 

11 Ago
2014

Foxy Lady… buena mina

Salvando en medio del cierre...
En Granizo se han especializado en hacer del peso una virtud cervecera. No les interesan las cervezas flacas, por más potentes que sean. Para ellos el tueste, las sensaciones mantecosas, el tostado a fondo y todo lo que eso signifique, forman gran parte de su razón de ser. Y así nace Foxy Lady, una Hot Imperial Stout cuya espuma débil y fina por los costados anticipa el golpe. Hay aromas a chocolate, licor de café, oporto, frutos secos , cuero. Boca de ataque dulce que luego pasa a chocolate bitter mezclado con un tostado profundo, que termina en un picor que va paso a paso bajando por el esófago, acentuando la sensación calórica sorbo tras sorbo gracias a su agregado de ají putamadre, bien atinado a juicio de quien suscribe (si tienes reflujo gástrico o ese tipo de sensibilidades, abstente). La textura untuosa (se queda pegada como sirope en la copa y en el paladar) la convierte prácticamente en un caldo que permite una larga prestancia al final del gusto, sin ser necesariamente voluptuosa. O sea, para conversarla o para comer algo bien condimentado y ahumado del tipo costillar de chancho picante, o comida asiática cargada al caramelo, a la soya, al ají…

Es, eso sí, puro calor y calidez, y creo que quien pueda comprarla (es una edición bien limitada) debería conseguir dos: una para hoy aprovechando el invierno como la mejor justificación, y la otra para un año más, sólo para ver si gana en esa complejidad que promete ofrecer a la vuelta de la temporada.

Edición limitada. Precio de referencia: $ 8.000 en bares como Barbudo de Plaza Ñuñoa.

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