Mr Wu: picada de otro mundo

13 Feb 2009 by Carlos Reyes M., 1 Comment »
Es el otro Oriente, el de Shanghai, cuya exótica intensidad resalta en este restaurante del barrio chino de Santiago. Un sitio para tomar en cuenta, si se quiere vivir una pequeña aventura culinaria.

Lentamente y a lo largo de la década, las calles aledañas a Unión Latinoamericana, Molina, Sazié o Bascuñán por nombrar algunas, forman parte de un terriorio oriental con códigos propios, al menos a la hora de comer. Fue cimentado por importadoras de todo tipo, a la que luego ha seguido una oferta culinaria con sello casi siempre chino. Pero no siempre bajo el masivo formato cantonés, sino con un estilo diferente; el del puerto de Shanghai por ejemplo. Claramente más exótico a nuestros paladares y donde la intensidad en formato ajo y ají es más evidente. Basta darse una vuelta por locales como Mr. Wu para caer en cuenta para dónde va su carro de sabores.

En su salón oriental destacan las lámparas de lágrima, claridad, espacios holgados aptos para grupos grandes y una gigantografía del pujante puerto chino. Eso, sumado a orientales hablando en su idioma y poco chileno dando vueltas, crean un ambiente especial. Deliciosamente ajeno del Centro. Ahora, si no se habla rápido, casi por costumbre las garzonas ofrecerán la típica comida que por acá se asocia a esa cultura. Mejor obviarla de plano e irse directamente a curiosear por sus especialidades, por mucho que no se lean apetitosas a primera vista. Las Orejas de Chancho con Cilantro ($ 2.200) por ejemplo, tiritas marrones con la rayita clara del cartílago en el centro, poseen una textura crocante, bien sazonado de sabores que recordaron al anís estrellado y con la frescura de la verdura a modo de complemento. Para picoteo, genial; lo mismo que la abundante porción de Fuchu ($ 2.200), deliciosos fideos de tofu al cilantro y pepino, un lujo clave vegetariana.

Todo lo que llega a la mesa luce grande y en preparaciones más bien rústicas pero sabrosas a todo evento. Cómo el Robalo al Vapor ($ 6.800) entero al plato y sazonado de un amasijo donde se reconocía ají, salsa de ostras, hongos y tallos de bambú, estuvo para comprobar las inclinaciones de este tipo de restaurantes por la intensidad. Y si no es picor, el perfume del ajo aporta lo suyo en platos como las Costilla de Cerdo Fritas ($ 3.800), absolutamente crocantes –ya se las querría cualquier cadena de fast food- y por ende, adictivas para el aficionado al estilo. Frente a tanta voluptuosidad, el correcto Pollo Chitén ($ ), salteado de ave con almendras y verduras al dente, parte del listado de platos ‘achilenados` estaba claramente fuera de tono. Una pérdida de tiempo.

No es estiloso ni mucho menos. Ni siquiera responde al formato de restaurante de dragones dorados ni murallas rojas. Es una picada con todas sus letras y (gran detalle) en todos sus precios. Con más variedad de cervezas –hay sólo de litro- y mucho más vino, podrían salirse de aquella onda y aspirar a más. Quizá sea cosa de tiempo. Mientras, deja un grato sabor de boca por su comida, pero también por el hecho de que a veces no es necesario envidiar a gente como Anthony Bourdain o Andrew Zimmern para irse de juerga culinaria con visos exóticos. Basta abrir bien los ojos y aventurarse a ver cómo andamos por casa.

Dirección: Molina 218, Santiago Centro
Teléfono: 6896666
Horario: Lu. a sá. de 12.30 a 16.30 y de 19.00 a 22.30. Do. de 11.30 a 16.00 horas
Consumo promedio: $ 7.000
Calificación: 5,5

One Comment

  1. Jim dice:

    Carlos,

    Thanks for the introduction to Mr. Wu. I’ve been looking for a Chinese restaurant in Santiago that was a bit more authentic. I’m also doing a food blog and would welcome your comments. http://eatingchile.blogspot.com/

    Jim

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