Un paseo por el comer de Iquique

30 Ene 2018 by Carlos Reyes M., No Comments »

Siempre es grato volver a la metrópoli tarapaqueña, aunque sea de manera un tanto azarosa, invitado por Universidad Santo Tomás y como parte de un plan de fomento de competencias para restaurantes. Una mirada de sabor que vale la pena compartir.

 

Eso de tener la fortuna tiene que ver con que aún no era tiempo para visitar la ciudad, pero este tipo de concurrencias no se puede dejar pasar. Es que pasan cosas en Iquique, se nota, al menos en un puñado de comedores donde aparece, sobre todo, la personalidad. Fue un recorrido intenso, un buen puñado de locales en poco menos de dos días, aunque de todos modos resultó una notable muestra de lo que se está trabajando en pos de mejorar los modos de servir a la mesa.

Uno de los sitios preocupados de nivelar hacia arriba es La Mulata (Arturo Prat Chacón 902. Tel. 572473727). Por su flujo de público diario, no tendría por qué apurarse en mejoras. Es la llegada de un chef corporativo como Juan Pablo Castro, cocinero local pero formado en Santiago y el exterior, con amplia experiencia en hotelería, la que aporta un plus tanto dentro de la cocina como en sala. Una cocina peruana con toques locales, donde hay una buena provisión de cebiches, rolls, mariscos calientes en su concha muy bien sazonados, aparte de pastas y de una renovada mirada a los postres, uno de los puntos altos de un restaurante que hace mirar con más ganas el borde costero de Cavancha.

La Mulata

Otro lugar con visos peruanos, El Jardín (Barros Arana 1643. Tel. 572531582), es un poco menos vistoso, quizá porque es nuevo y necesita rodaje. Pero es un sitio claro, renovado en su escenografía, con una coctelería que pretende ir más allá de la media y con algunos platos que pueden trascender, como sus tiraditos y las causas -un poco chasconas pero sabrosas- que finalmente ofrecen un buen sabor. Como sea, un restaurante que hay que tomarle atención. En horas de almuerzo, en cualquier ciudad, sobre todo si es capital regional, la competencia arrecia y los precios se van a la baja. Es en este segmento donde las bondades de Santo Pecado (Obispo Labbé 223. Tel. 983496350) destacan. Está frente a la catedral católica iquiqueña, en un barrio clásico, donde se debe llamar la atención a punta de ofertas pero también de buena comida. En ese sentido aparecen platos gratos, como su Ensalada de mariscos, aparte de una buena tanda de platos para compartir, generosos en tamaños y a costo módico. Acá se hallan sorpresas de corte regional, unas empanadas camiñanas, con pimentón, cebolla y queso (sin ají, por si acaso) hechas con masa delgadísima y de final crocante, cortesía de una cocinera del interior y una receta de su abuela. A la vez, de reminiscencias chinas. La fusión se palpa en la ciudad.

Hablando de cocinas orientales, en El Morro, el barrio patrimonial del Iquique pre chileno, el saber de Chimán (Covadonga 886, Barrio El Morro) es de profundas raíces. Es un espacio sencillo, sin lujos pero cómodo y de techos altos, donde al pedirle platos especiales a su dueño -Chimán Chang-, se mueve con soltura para hallarle el punto preciso a las tortillas de congrio (fuyón), los pescados blanqueados con apenas salsa de soya y jengibre, aparte de cortes delicados de chancho en salsas agridulces. Sin mayores aspavientos, la simpatía del propietario se mezcla con una cocina poderosa, de productos frescos y a estas alturas, criolla nortina.

Restaurant Chimán

Uno inmigrante, también, pero reciente, es Santorini (Luis Emilio Recabarren 2808 (Ex Aeropuerto). Tel. 572225392). Una cocina griega, en realidad, mediterránea, donde los productos vegetales provenientes de los oasis del interior brillan. Lo mismo los pescados frescos de la zona y un manejo de masas que nos recuerdan que los helénicos han sido los mejores panaderos de la historia. Aparte de buenas pizzas y hamburguesas, siempre al estilo del dueño, destacan sus picoteos y una lista de postres frescos, bajos en azúcar y una selección de vinos como pocas en la ciudad. Ya terminando, es bien sencilla la propuesta gastronómica de un clásico como Club Náutico (Los Rieles 110, Cavancha. Tel. 572311456), unos salteados por acá, quínoa cocida (recocida) por allá, pero con un valor único: el servicio de pescados a la plancha de la zona: puede ser un mono, marlin, el mítico pez acha, albacoras, palometas, lenguados generosos o tantos otros, siempre frescos. El gran valor de ese lugar es el producto. Y no dudan en mostrarlo como lo que es: un lujo.

 

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